Se consolidó un modelo de gestión participativa y sostenible del ecosistema manglar en el Estuario del Río Chone, fortaleciendo la organización comunitaria, la conservación ambiental y el uso responsable de los recursos.
Se conformó el Comité de Gestión del REVISICOF, marcando un hito en la gobernanza local del manglar. Como base de este proceso, se desarrollaron 5 talleres de socialización del Plan de Manejo con la participación de 144 personas, garantizando una amplia representación comunitaria e institucional. Además, se fortalecieron espacios de articulación como la Asamblea de los Pueblos del Manglar de Manabí, que reunió a 30 representantes de organizaciones, y la participación activa en procesos nacionales como la construcción de la Ley de Manglar y el Foro de Derechos de la Naturaleza en Quito.
El fortalecimiento de capacidades fue clave: se impulsaron procesos de formación y liderazgo comunitario, junto con acciones de educación ambiental que beneficiaron a 111 niños y niñas de escuelas locales. A esto se suma el intercambio de experiencias entre pueblos del manglar en la parroquia Bolívar (Muisne), que permitió transferir conocimientos sobre manejo sostenible y defensa del territorio.
En el componente ambiental, el proyecto inició la gestión para un Convenio de Uso y Custodia del manglar, promoviendo la corresponsabilidad en su conservación. Se ejecutaron acciones de restauración y repoblación, incluyendo procesos de recuperación de especies como la concha y el cangrejo azul, fundamentales para la economía local.
Se trabajó en la generación de conocimiento técnico: se validó el estudio de la concha prieta en tres sectores del estuario, estableciendo acuerdos comunitarios para el respeto de la talla mínima de captura de 4,5 cm y la protección de áreas de reproducción, sentando bases sólidas para la sostenibilidad del recurso.

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