Este proyecto se implementó como parte de la respuesta de recuperación temprana tras el terremoto de 2016 en Manabí, con el objetivo de fortalecer la resiliencia comunitaria mediante el acompañamiento técnico, organizativo y social a iniciativas locales impulsadas en el marco del programa COMDEKS. La intervención se desarrolló en la comuna Verdún (Tosagua), San Jacinto (Sucre), Las Gilces (Portoviejo) y zonas periurbanas de Bahía, incluyendo acciones de restauración ambiental.
El proyecto brindó asistencia directa en la implementación, monitoreo y fortalecimiento de tres iniciativas comunitarias, promoviendo procesos participativos y articulando esfuerzos con actores locales e internacionales para potenciar resultados.
En la comunidad de Verdún / Cooperativa San Francisco de Salinas, se acompañó el diseño y construcción de un centro comunitario resiliente, elaborado de manera participativa con la comunidad y especialistas en construcción con caña guadúa. Se organizaron mingas comunitarias para la ejecución de la obra, combinando mano de obra local con asistencia técnica. A través de la gestión de alianzas, se logró financiamiento adicional de Secours Populaire Français, lo que permitió mejorar el diseño original, ampliar la infraestructura y garantizar mayor calidad constructiva. Además, se desarrollaron capacitaciones en técnicas de construcción resiliente, fortaleciendo capacidades locales.
En San Jacinto / Asociación de Servidores Turísticos Nuestra Señora de Guadalupe, el proyecto se enfocó en la reactivación organizativa y productiva del turismo comunitario. Se promovieron espacios de planificación participativa, fortalecimiento organizativo y acompañamiento emocional frente al impacto del estrés postraumático. Se brindó capacitación técnica en el tratamiento de la caña y asesoramiento especializado para la construcción de infraestructura turística, además de apoyo en la gestión de contrapartes con gobiernos locales.
En la Comuna Las Gilces / ASOPROSAL, el proyecto apoyó la recuperación de la actividad salinera, afectada por la contaminación de las pozas. Se facilitó la contratación de un especialista para realizar un diagnóstico hidrológico, lo que permitió definir acciones técnicas para la rehabilitación de las áreas productivas. Se acompañó el proceso de limpieza de las pozas salineras, incluyendo la articulación con el GAD de Portoviejo y la supervisión de los trabajos, así como asesoramiento en la gestión presupuestaria.
De manera transversal, el proyecto fortaleció la organización comunitaria, promovió la participación activa de los actores locales y facilitó la articulación con instituciones externas, contribuyendo a mejorar las capacidades de respuesta y recuperación ante desastres.

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